lunes, 29 de abril de 2019



Actividad bloque 3.





Se eligió el cuentacuentos como estrategia:

Nació no se sabe dónde ni cuándo, tal vez cuando un hombre de las cavernas relató junto al fuego con gran economía de palabras y una gran excitación, lo acaecido en un suceso de caza. Posteriormente, cuando el hombre cambió su modo de vida y amplió su pensamiento, este relato en primera persona pasó a tercera y gradualmente ésta fue la forma aceptada. Cada narrador imprimió a los relatos su modalidad, aplicó a ellos su mayor o menor capacidad innata. Naturalmente, el que mejor narraba, se distinguió en su grupo o tribu. A menudo, relataba experiencias ajenas, agregando comentarios que le eran propios. Se fue convirtiendo así en un intérprete de la realidad, más que en un narrador y fue el elegido para comunicarse con otros grupos.

 Sin el arte de la narración no hubieran nacido los mitos, ni la literatura épica, existentes antes de la creación de la imprenta. La narración preservó un gran caudal literario; gracias al folklore de los pueblos, se mantuvieron leyendas y cuentos, a través de la palabra oral. El hecho narrativo es tan antiguo como el poder del hombre de comunicarse a través de la palabra. El narrador es un indispensable agente socializador. Debe desempeñar su papel cumpliendo una serie de condiciones que harán que su relato sea una verdadera entrega artística. Su actividad es un acto de creación en el que la historia o cuento, nacidos de la imaginación o recogidos del mundo circundante, pasan a través del narrador como la luz a través de un prisma. Cada vez que cuenta un mismo cuento, lo plasma, lo vivifica, pero siempre con alguna variante que lo identifica. Nunca contará, aun proponiéndoselo, el mismo relato punto por punto.

El estado de ánimo, el eco que se encuentra en el auditorio, lo imponderable, lo imprevisto, se encargarán de otorgarle un matiz diferente. Este viejo arte sigue siendo, aún hoy en la era tecnológica por excelencia, el medio más directo para aproximar al niño a la obra literaria.

En un primer lugar el tramo de edad elegido ha sido de 5 a 6 años. Si bien esto es cierto, se eligió el mito de Prometeo, Pandora y Epimeteo (Este mito podría trabajarse perfectamente en primaria).

Con él, se podrían hacer preguntas sobre la toma de decisiones, lo que es correcto o no (si han actuado bien los personajes), sobre si hay que desobedecer, la esperanza, la astucia, etc...

Al tratarse de un mito, parte del vocabulario no es adecuado para la edad elegida, con lo cuál ciertas partes podrían cambiarse o omitirse (como que un águila cada día se come el hígado de Prometeo, cambiándolo por simplemente que le hacía sufrir sin explicar nada más).

A parte de esto me parece un mito de lo más interesante y por eso precisamente se ha elegido.

Para prepararme esta actividad simplemente, a sorteo nos dividimos las estrategias para hacerlo neutral  (personalmente me resultaba indiferente la estrategia, ya que es importante dominar todas ellas). Busqué algo que me pareciese interesante de contar y que aportase algo a los niños (este mito les permite desarrollar su creatividad, al ser ellos los que imaginan los personajes y los objetos, los colores, los escenarios...) y comencé a leerlo varias veces con atención memorizando algunos de los detalles principales. Después comencé a repetirlo un par de veces en voz alta con entonación hasta que me vi con la seguridad suficiente.

Y para concluir, las observaciones de mis compañeros fueron positivas en la mayor parte salvando dos excepciones que me propusieron hacer cambios más intensos de volumen para mantener la atención y facilitar los nombres de los personajes ( Dioses = Magos poderosos, etc...).

Personalmente no hubo una gran diferencia entre la primera vez que lo conté y las siguientes, sin embargo, de lo que sí me percaté fue de que en algunas ocasiones daba más datos y en otras menos (por ejemplo), o versionaba algunas cosas.

Todo se tendrá en cuenta para próximas experiencias, de manera que... ¡Muchas gracias compañer@s!




5 comentarios:

  1. Hola Javi, soy Marta Mingo, pero te escribo desde el blog de Sheila, ya que por problemas técnicos no puedo hacerlo desde mi ordenador.
    Cuando hiciste el cuentacuentos me gustó mucho, y creo que elegiste una historia muy bonita para contarnos, aunque tal vez un poco complicada para niños de 6 años, ya que la historia tiene bastante trama y puede llegar a hacerse un poco larga de contar y, a su vez, poseía palabras muy complejas.
    Por otro lado creo que a tu blog le falta una clara introducción acerca de lo dado en clase sobre el bloque, como puede ser por ejemplo dar una explicación sobre lo que es el cuentacuentos, la lectura y la narración, y por otro lado quizá también eché en falta que explicases por qué elegiste la técnica de cuentacuentos.
    Por otro lado debo decir que creo que en las conclusiones podías haber explicado como te sentiste cuando tuviste que hacerlo por primera vez y que diferencia hubo entre esta primera y las siguientes.
    Espero que te sirva de ayuda mi comentario.
    Un saludo, Marta.

    Por lo demás como ya he dicho el cuentacuentos que contaste me gustó mucho ya que supiste enlazar las historias.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. A ver... la actividad está muy bien aunque la descripción de tu experiencia a lo largo del taller es muy sintética y poco reflexiva.
    Falta, efectivamente, el marco (introducción, conclusión y bibliografía) con los ítems que evalúo en todas las entradas y que tienes en la página 5 de la guía de trabajo.

    Supongo que practicaste la técnica del cuentacuentos, y eso es genial porque era el objetivo del taller pero ¿un mito, Javi? Quedamos, en el bloque 2, en que los mitos son textos paraliterarios... ¿no te lo dijo ninguno de los compañeros a los que se lo contaste?

    ResponderEliminar
  3. Por otra parte, toda esa introducción sobre el origen del acto de narrar no es tuya y no has citado la referencia. Eso es plagiar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que fallo por mi parte, lo haré en la siguiente entrega (referenciarlo)
      Nadie me dijo nada en absoluto, pero tienes toda la razón y no había caído, gracias Irune

      Eliminar